Volkswagen ha celebrado este miércoles una nueva reunión de trabajo en su sede de Wolfsburg (Alemania) y asegura estar preparada para el futuro gracias a la transformación hacia la movilidad eléctrica en la que está sumida la compañía.

El responsable de Recursos Humanos de Volkswagen, Gunnar Kilian, y el presidente de comité de empresa, Bernd Osterloh, elogiaron los logros de los empleados de la planta y de toda la fuerza laboral del fabricante germano en un año “muy desafiante” tanto para la factoría como para la marca en general.

“Todo el equipo de Volkswagen tuvo un rendimiento superior. Mi sincero agradecimiento a todos. Nunca antes la marca Volkswagen Passenger Cars entregó 4,6 millones de vehículos de enero a septiembre. Continuemos trabajando en productividad y eficiencia en 2019 para aumentar la fortaleza económica de nuestra Volkswagen”, apuntó Kilian.

Además, subrayó que la compañía aumentará “significativamente” la proporción de vehículos eléctricos ensamblados con las nuevas instalaciones para este tipo de vehículos de Zwickau, Emden y Hanover.

Por su parte, Osterloh enfatizó que en 2018 las plantas de Volkswagen mostraron una gran dedicación y competencia para “dominar” una año “difícil”. También destacó que cada automóvil producido en Wolfsburg hace una “importante” contribución económica para lograr la transformación de la marca Volkswagen.

La firma germana invitó al líder del Partido Popular Europeo, Manfred Weber, a su reunión de trabajo y este pidió que, “por favor”, se deje de hablar sobre el diésel, “una de las tecnologías clave” para el ‘Viejo Continente’.

“También es una respuesta para la protección del clima. Las regiones rurales de Alemania y Europa seguirán dependiendo de los motores de combustión interna durante mucho tiempo”, indicó.